¡Cuidado! El Agua de avena y el Ácido Fítico

Lunes, 30 de Octubre de 2017

EL AGUA DE AVENA Y EL ÁCIDO FÍTICO

Los cereales integrales y algunos alimentos como por ejemplo es el salvado de trigo y los frutos, contienen una sustancia química llamada Ácido Fítico (o fitato).

Esta sustancia es un antinutriente que actúa como un quelante. Es decir, que interfiere con la absorción de minerales. En este caso, de importantes minerales esenciales tales como el calcio, el hierro, el zinc, el magnesio y la vitamina niacina, pudiendo causar  problemas tales como la enfermedad de la pelagra por la falta de niacina y llegando a interferir con la absorción intestinal de éstos minerales.

¡Pero no todo es preocupación! No tienes que dejar de comer ni bajar la ingesta esa avena que tanto te gusta porque la solución es tan simple que ni te lo creerías. ¿Qué debemos hacer para eludir los efectos negativos de los fitatos? Tan sencillo como quitarle el ácido fítico a tu cereal. ¿Y cómo hacemos esto? Remojando tu avena, granos o cereales en agua.

Al remojar (o en palabras científicas, fermentar) los granos, se activa una enzima llamada Fitasa. Ésta enzima hidroliza al ácido fítico destruyéndolo casi por completo. Existe la creencia de que beber agua de avena es bueno para la salud ya que “ayuda a adelgazar” pero lo cierto es que al estar remojando la avena todas las impurezas pasan al agua y toda la fibra se queda en la avena (es también por esto, que la avena suele quedar algo pegajosa tras remojarse). La mejor opción es botar esa agua y añadir agua nueva, para luego no tomarte la avena ahora con agua nuevamente, sino batirla en la licuadora y hacer leche de avena (¡solo con estos dos ingredientes!) para aprovecharla mejor.

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